La visita a las Salinas de Torrevieja es un imprescindible si estás cerca de esta localidad. Para visitarlas decidí hacerlo con el tren turístico pero hay diferentes rutas para hacer a pie o en bici.
La sal y el Aceite de Oliva han ido de la mano desde hace siglos como los grandes conservantes naturales junto con el ahumado.
Estar entre estas gigantescas montañas de sal llamadas garberas es trasladarte mentalmente a una estación de sky.
Las salinas de Torrevieja ya se explotaban en 1321 y desde entonces se han venido explotando y su exportación llega a toda Europa.
Recomiendo la visita en los meses de menos calor y llevar gafas de sol por el reflejo de las montañas de sal.
Este espacio es una mezcla perfecta entre una explotación humana desde hace siglos y un entorno natural para las aves.